corrijo: vivir da miedo.
No es que todos seamos cobardes.
Todos somos inexpertos.
No venimos armados con instintos
confiables.
Solo tenemos conciencia
pero somos inconscientes...
Lo cierto
es que, selva o desierto,
sendero sinuoso
o angosta cornisa,
bravo mar o río,
transitar por la vida es arriesgado.
No tiene que ver con su belleza,
(también lo bello puede ser difícil,
esquivo, peligroso o engañoso...).
El caso es que bien vale la pena.
Pena es lo que implica miedo.
El dolor está por todas partes,
fiera al acecho.
Vivir consciente puede ser temible.
Pero en cuanto logramos atrapar
el temor en un puño decidido,
empiezan a cobrar valor las penas.
La belleza florece por encima,
por debajo y por detrás del dolor,
viene por todas partes palpitando...
No hay comentarios:
Publicar un comentario