sábado, 17 de agosto de 2013

PACIENCIA (el regreso)


Para cultivar
esta “ciencia de la paz”
hay que hacer dos altos
y un único paso dar.

1er. ALTO: esperar.
Éste permite:
pensar al andar las calles,
con muy buenos ojos ver,
los malos vientos prever,
y por casa, escuchar
bastante antes de hablar.
También que a tiempo te calles...
Salvar perdidas paciencias
del viento y de la basura
y aguantar las consecuencias...
Cada día comenzar
y terminar sin locura.
Pero ¡¿cuánto hay que esperar?!
Siempre a más hay que apuntar,
para eso, Dios ayuda.

2° ALTO: conceder,
tiempo al buen tiempo y al malo;
confianza con buena cara
sin tras la puerta un palo;
la razón no como al loco,
incluso al que lo es un poco;
al cuerdo que anda en la mala
su momento de locura;
beneficio de la duda
sin el dedo en el gatillo;
lugar a damas y niños,
por qué no hasta al caballero.
El paso a los ansiosos,
y también al despacioso
hasta que llegue primero.
Diferencias, ignorancias,
errores y distancias
(conceder y concedernos)
y entonces perdonarnos.
La ropa sucia sacarnos,
la que está al sol ponernos,
Dios perdón concederá.

Único paso: continuar
esperando, concediendo:
así la paz vas tejiendo
como lo hace esta 'ciencia'.
¿Difícil? Sí. ¿Y muy loco?
No. Quizá un poco...: paciencia...