La paciencia
podría decirse "la ciencia de la paz".
Escasa
descartable.
Cultores en merma
aunque muy mentada.
Por la calle
el viento arrastra
como bolsas y papeles desechados
cientos miles
de perdidas paciencias.
De las casas
la gente la saca con la basura.
Los hurgadores los carritos
no se la llevan.
Pero todo el mundo
la reclama.
Incontables párrafos
la rezan.
Qué loco ¿no?